A lo largo de los años, el embalaje de productos como concepto ha evolucionado desde «sólo algo que tienes que hacer para que tu producto llegue a las estanterías» a una parte fundamental de los esfuerzos de marketing y la verdadera experiencia que ofreces a tus clientes. Cuando se hace correctamente, el empaquetado de productos puede conducir a una conexión más profunda y leal con su público y a un aumento de las ventas. Cuando se trata del diseño de los embalajes de los productos modernos, hay algunas reglas básicas de embalaje que todo negocio debe conocer.
La claridad es la clave
Si quiere un ejemplo claro de por qué la claridad es tan esencial en términos de empaquetado de productos, no busque más allá del hecho de que los clientes suelen tardar sólo unos siete segundos en tomar una determinación sobre un producto o marca en particular. Esto significa que aunque usted piense que es útil poner miles de palabras en el lateral de un paquete explicando cada detalle sobre su producto, sus clientes simplemente no se tomarán el tiempo de leerlo todo. Nunca olvide la línea de Shakespeare: «La brevedad es el alma del ingenio». Todo lo que no sea esencial, es decir, todo lo que su cliente no necesita saber, tiene que desaparecer. Esto no significa simplicidad, necesariamente, sólo que necesitas enfocarte en responder las preguntas del cliente con la menor cantidad de bienes raíces posible.
El empaquetado de productos es una inversión
Otra regla esencial sobre el embalaje de los productos es que hay que dejar de pensar en él como un «costo de hacer negocios» obligatorio y empezar a pensar en él como la verdadera inversión que realmente es. Los estudios han demostrado que un empaque atractivo desencadena actividad en áreas del cerebro comúnmente asociadas con las recompensas. Puede influir en las emociones positivas de un cliente en momentos críticos. Permite a la gente diferenciar más fácilmente un producto y una marca de otro, ayudando a aumentar la lealtad. Todo esto conduce al beneficio más importante de todos cuando se ejecuta correctamente: El aumento de las ventas.
Equilibrar la creatividad con el diseño práctico
Para que el empaque del producto logre todo lo que se supone que debe hacer, necesita ofrecer un balance igual de decisiones atractivas, basadas en el diseño y la funcionalidad cruda. Su envase debe llamar la atención del cliente inmediatamente y diferenciarse fácilmente de otros productos en la estantería. También debe ser lo suficientemente simple como para ser abierto, reutilizado y eliminado.
Algo que parece fantástico pero que es difícil de abrir acaba por degradar la experiencia del usuario, al igual que un envase que no comunica cómo debe utilizarse un artículo concreto. Un embalaje cautivador, relevante y funcional atraerá el tipo de atención que necesita para seguir siendo competitivo.
Al final, el tema que recorre todo esto es el equilibrio. Recuerde que el empaque es una parte esencial no sólo del producto que ofrece, sino también de la experiencia que su cliente está firmando. Al enfatizar la claridad y equilibrar la creatividad con un diseño práctico, podrá utilizar el embalaje del producto como la verdadera inversión que realmente es.
